lunes, 27 de diciembre de 2010

[FIC] Castigo Humano

Castigo Humano.


Y el féretro se cerró frente a mí sin remordimiento alguno.

    Por una fracción de segundos la impresión y horror absoluto me petrificaron, mas enseguida la desesperación se apoderó de mí, rasguñando por mi vida la madera cruel. Mis aterrados gritos ensordecían mis oídos y el espacio a mi alrededor parecía empequeñecerse más y más a cada segundo, al tiempo que desde las afueras escuchaba grano a grano la tierra caer sin compasión sobre mi prematura tumba.

    Todo se había vuelto caos. Todos se habían vuelto el caos. Si tan sólo no hubiera hecho caso omiso a las señales que se desarrollaban a mí alrededor.

    Aquella tarde el cielo estaba opaco, como si algo más grande que todo lo conocido se avecinara hacia nosotros. Era el ambiente de catástrofe, de un suceso imposible de detener. Luego de la larga espera que había efectuado, hoy era su día definitivo.

     Mientras desayunaba hace unos meses atrás, las palabras de una lectora de noticias llamó mi atención, las cuales alertaban sobre un nuevo e  inadvertido virus detectado en un pequeño pueblo de China luego de una gran y extraña tormenta a mitad del verano. Desconocían su origen y poco sabían de los síntomas característicos, pero estaba siendo controlado frente al posible peligro a que se expandiera a otros poblados. Hasta ese momento 20 personas habían sido contagiadas y estaban siendo tratadas.

   Esa creo que fue la última vez que vi las noticias o que me concentré en una de ellas, pues la exigencia en la Universidad consumía todo mi tiempo posible; era primer año en Literatura y Lengua castellana y estaba muy emocionada por comenzar con lo que era mi sueño de años atrás. La noticia no me pareció una amenaza, pues a corto plazo no se me ocurría como el virus podía llegas desde China a Chile y específicamente a la ciudad de Valparaíso, lugar en que resido, prácticamente estaba al otro lado del mundo; no, no era una amenaza para mí. Empero que equivocada estaba al asegurarme esto, pensando sólo en mi futuro soñado sin imaginar que este futuro podría ser desgarrado por algo tan fútil como unas cuantas palabras.

   La mañana de aquel día fue puros pensamientos para mí; estando frente al televisor y con un volumen normal ni siquiera escuché lo que pasaba en el mundo, ni siquiera preste atención a mi madre a mi lado que me decía que debía llegar temprano para algo importante. Pensaba en Mí, en los trabajos que debía entregar, en las palabras que debía decir al profesor, en la forma en que me desempeñaría en Mí disertación en la tarde. Insensato egoísmo Humano. Mientras más crece y se desarrolla el Humano más se va convirtiendo en la insensata bestia que realmente es; en la fuente de destrucción y caos que es.

   Ya en el microbus todo era lo mismo; sumida en mis egoístas pensamientos sin considerar a la señora de más allá que estaba apretada e incomoda en el pasillo, mientras que yo gozaba de un asiento. Aparté la vista de ella para verme brevemente en mi espejo de mano. Un extraño destello en mis ojos me desconcertó, mas al segundo siguiente ya no estaba. Extraña sensación me dejó aquel incidente, sabor a peligro. Me bajé dos paraderos más allá, escuchando música y entrando a la Universidad sin siquiera notar quienes caminaban junto a mí.  

- ¿Preparada para tu flamante debut? – Me preguntó alguien, sacándome el audífono del oído derecho.
- ¿De qué hablas, Daniel? – Me hice la confundida. Claro que estaba preparada para ello.
- ¡Oh vamos, Carol! Todo mundo sabe de tu odio mutuo con el profesor jefe, esperamos que le des la paliza que decías que le darías con tu disertación ¿O acaso ya te arrepentiste? – La sed de chisme ardía en sus ojos curiosos, mas un brillo extraño muy parecido al que había vislumbrado en mis ojos me hizo detenerme en seco. - ¿Carol? ¿Estás bien?
  
  Extraño sabor de nuevo en mi boca, mezcla de Déjà bu y vértigo frente a un obscuro y sangriento abismo que ansiaba succionarte. Parpadeé con fuerza para alejar esa sensación de mí.

- Sí, estoy bien…. – Respondí vagamente, reanudando mi camino al primer piso del edificio de mi carrera. Todo parecía diferente, con un orden o aire extraño que no logro describir.
- ¿Y bien? ¿Irá esa paliza? – Quería sí o sí mi testimonio. Lo miré con entera seguridad en mí.
- De todas manera mi amigo, de todas maneras.
    
    Las horas pasaron lentas y tediosas, acercándose al almuerzo, mientras yo seguía percibiendo aquella extraña sensación en el aire que me hacía dudar de mí alrededor. Era como si esa no fuera la facultad donde estaba terminando mi primer año; como si no conociera a la gente que pasaba a mi lado saludándome brevemente con su mano alzada al aire con cariño.

   No obstante conocía a esa gente, había hablado con ellos muchas veces, mas ahora parecían distintos. Otra luz brillaba en ellos, no sabría como explicarlo. Era extraño también ver tanta gente escurrir por los pasillos después de que en invierno todos se habían enfermado, y digo “todos” no por exagerar, sino porque en verdad todos en algún momento se enfermaron, un pequeño resfriado que podía combatirse con unos días de reposo, dejando los pasillos de la Universidad casi vacíos. Y no fui la excepción.

     Me senté a almorzar algo ligero lejos de la escandalosa luz del sol, mientras leía un extenso libro que me pareció muy interesante. Nunca me habían simpatizado aquellos rayos tan agotadores para mí. Pero cuando leía todo desaparecía a mi alrededor, la gente desaparecía y  yo desaparecía entremedio de todas esas palabras que evocaban vidas muy diferentes a la mía, existiendo para mí sólo ese inmenso e irresistible mundo encerrado entre tapas duras y hojas palpitantes de eterna vida, el cual aliviaba mi conciencia de existir en el pulso real de carne y hueso. Levanté mí vista de las roídas hojas por un momento para buscar mi vaso, encontrándome con todo dando vueltas a mí alrededor.  Me sostuve de la mesa para no caer, dejando enseguida el libro en ésta para tomar un sorbo de jugo. Hacía calor, mucho calor inusual a esas horas. Me estaba ahogando, ¡mas nadie lo notaba! ¡Seguían comiendo y conversando con increíble naturalidad sin notar el calor asesino que se extendía entre ellos! Acabé mi vaso de naranja, pero aún me quemaba el paladar. Hedor a claveles frescos me llegó desde toda esa calor. Las voces de los demás en bullente conversación con su macabra naturalidad me carcomían a carne viva.
“Ya es tiempo……..”

    Volteé para ver de donde había venido ese susurro extrañamente claro entre todo el bullicio, mas sólo me encontré con un gato gris con grandes ojos amarillos verdoso  que me observaba con desmedida curiosidad. Nunca lo había visto por allí y, al parecer, a nadie le extrañaba su presencia. Volví a mirar al gato, el cual ahora se pasaba su porosa lengua por las patas para lavarse la cara en silenciosa confidencia. Nauseabundo calor me oprimía otra vez. Tomé mis cosas y me dirigí al baño.

- Cuidado señorita… – Noté que me hablaba la señora con cotona azul y trapero en mano. – el piso esta algo resbaloso…

    Su voz  fue desvaneciéndose en mis oídos, mientras le asentía con la cabeza y me apoyaba en el lavamanos con agitada respiración. Su figura se distorsionó en el gran espejo frente a mí, mientras salía del cuarto con lento paso. Me costaba respirar, todo era confuso; me sentía como si fuera aquel reflejo que se distorsionaba en la distancia, la puerta de salida que perdía su forma con demente flexibilidad. No encontraba explicación para todo ese malestar y eso me exasperaba.
De pronto noté que alguien salía de atrás mío, merodeando más allá en el espejo. Me acometió un vahído, obligándome a cerrar los ojos con fuerza para alejar mi nublada visión.  Al abrirlos por completo y contemplarme en el espejo, el horror atenazó mi alma al darme cuenta que todo a mi alrededor estaba completamente al revés a como lo recordaba antes de cerrar los ojos; era como estar dentro del espejo.

- Ingenua criatura, ¡Pero si estas dentro de él! – Me sobresaltó una arrogante voz a mis espaldas, la cual al voltear ¡Descubrí que provenía del gato gris!
Un grito del más profundo terror remeció cada fibra de mi ser. Las sienes me latían del puro pavor e incomprensión.
- ¡¿Q-Qué es esto?! ¡Estoy alucinando! – Fue lo único que pude balbucear en un grito sin control.
- ¡Para nada, querida! Esto es la vida real, el presente inmediato…– Río con mordaz timbre el arrogante felino, desfigurando sus facciones monstruosamente.
- ¡…Pe-pero esto no puede ser! ¡Los gatos no hablan! – No cabía en mí del horror y asombro aún.
- ¡Oh, claro que hablan! ¿Acaso no me ves hablándote aquí? – Levantó una ceja y con una filuda uña de su pomposa pata señaló al suelo. – Es sólo que los humanos no saben escucharnos, ¿Sabes? con todo ese ego vomitando a borbotones a su alrededor. Asqueroso ¿No lo crees? - Siguió riendo, tanto al inicio como al final de sus palabras, con esa pastosa petulancia que hacía zumbar mis oídos, para luego saltar sobre el lavamanos,  alterándome de tal modo su movimiento que por instinto me arrimé hacía la volteada puerta de salida, la cual ahora estaba a mi izquierda.
- ¡Hey! Ésta está bien despierta, no como los otros – Le espetó el gato al reflejo que aún merodeaba de espaldas, reflejo que me parecía extrañamente familiar.
- ¿Qué dices? – Preguntó el reflejo, imitando mi voz increíblemente; sin embargo, al darse vuelta  y observarme desde lo que parecía ser el espejo, comprendí con infinita estupefacción que era Mí reflejo el que hablaba separado de mí, ¡Un segundo reflejo que me observaba con total naturalidad desde donde debía estar alguien a mi lado! El corazón me latía con fuerza.
-Ésta no está aturdida como los demás ¿Puedo matarla? – Preguntó ansiosamente, con su cuerpo moviéndose de un lado a otro como si asechara a una jugosa presa, relamiéndose los largos y tétricos bigotes.
- No. No quiero violencia innecesaria. – Ordenó mi reflejo independiente gélidamente, mojándose delicadamente la cara con frío semblante. – Ya verás que pronto irá muriendo…. – Me sonrió con maldad inexpugnable que heló mis entrañas, mientras se colgaba mi bolso al hombro y salía haciéndome una venenosa seña de despedida.
- ¡¡No!! ¡¡¡Vuelve aquí, maldita!!! – Grite al espejo, golpeándolo con todas mis fuerzas, mas nada de esto me ayudo para detenerla.
- ¡Hey! ¡Cuidado! Yo que tu no haría eso. – Me advirtió el peludo con una falsa preocupación, tocándose el pecho enmarañado con una pata. – Si lo rompes ni en tus sueños habrá vuelta atrás.

   Mientras sentía que la impotencia e incomprensión me corroía por dentro, noté que el cartel de sanidad en la pared tras mío lo podía leer en el espejo; pero al voltear y verlo de frente las letras se presentaban irremediablemente al revés.

- ¿Vuelta atrás? – Me dirigí al gato ahora sin temor. - ¡Entonces si hay una posibilidad de arreglar todo esto!
- ¡Oh no, querida! Una cosa es que puedas seguir viviendo unos minutos más, tal vez segundos más ¡Y lo otro es ir contra la naturaleza!  - Nunca me habían gustado por completo los gatos; demasiado inteligentes. Nunca sabes lo que harán.
- ¿La naturaleza? ¡¿Qué es todo esto?! – Exploté exasperada. – ¡¡Aprovechando que hablas, deberías explicarme qué es todo esto!! ¡¿Por qué estoy dentro del espejo?! – Me paseaba por el cuarto impaciente, tratando de controlarme para no estrangular a esa bola de pelos.
- Bueno, lamento tener que decírtelo, pero estas son las nuevas reglas: la nueva era ha llegado y no ha considerado a los Humanos como parte de ella. – Levantó su perezoso trasero, moviendo su cola como hipnótico plumero al acercarse a mí.
- ¿No nos ha considerado? ¿Quién? ¿Qué es todo eso de la nueva era? – Mientras más me hablaba menos entendía.
- Piensa un poco, Chica, ¿Quién rige todo este loco mundo? – Movió su cuerpo ansiosamente ante mi silencio. - ¡La naturaleza! ¡Ella es la madre de todo!
- Entonces ella está creando todas estas nuevas reglas….- No podía creer que estuviera enlazando tales ideas con un gato.
- Sí, aunque en realidad no son nuevas reglas, sino que un nuevo plan para acabar con ustedes definitivamente y con la destrucción que crean. – Dijo esto como si fuera lo más normal del mundo, con su zumbante presunción más irritante que nunca. – ¡Ups! ¡Lo siento! No debías saber eso….
- ¡¿Qué?! ¿Hablas de destruirnos? ¿De destruir a los Humanos? – El felino asintió con horrorosa naturalidad y aceptación - ¡Eso es una locura! ¡¡Estás demente!!
- Y mira quien lo pregunta ¡La que habla con el gato! – Se desternillaba de la risa como nunca antes, sosteniéndose la barriga y mostrando los dientes por completo.
- Maldito gato…¡¡Me las vas a pagar!! – Me abalancé sobre el gato con furia, quien abrió desmedidamente los ojos al verme ir sobre él.
- ¡Ah! ¡Aléjate de mí, maldita zombi! – Gritó él, corriendo hacia el espejo, el cual se volvió líquido platinado, creando un portal hacia el otro lado.
- ¡Oh no, no te escaparás! – Sentencié con cólera, agarrando su cola de plumero y así pasar con él hacia el otro lado. Trepé el lavamanos y me impulsé contra el espejo, apretando con fuerza su cola entre mis dedos y esperando no chocar contra lo que hasta ahora creía sólido.

  Una extraña sensación de ser succionada por frías aguas sentí al traspasar el espejo. Me costó un segundo asimilar todo eso; estaba sobre al lavamanos con su cola aún entre mis manos. El gato gritaba irritantemente. Ya estaba en el otro lado, donde mi frío reflejo respiraba y tomaba mi lugar, mi vida; debía enfrentarlo. El gato rasguñó mi mano ferozmente, logrando que lo soltara.

- ¡Maldita estúpida! ¡Debiste quedarte donde estabas! – Gritó, con los colmillos al aire y rencorosos ojos. - ¡Ahora sufrirás el doble! ¡Ella te enterrará viva! – Rió con frialdad. Sus ojos eran maldad pura.

   Largó su cruel risa felina para luego desaparecer tras la puerta, y lo peor es que yo lo seguí sin saber lo que hacía. El casino estaba desolado; un silencio punzante envolvía todo, intimidando mi avanzar. Su lóbrega pelusa de cola vi doblar en una esquina de pasillo y más allá en mi horizonte, tras la ventana, vislumbré a mi impostora figura caminar con paso raudo. Un vuelco me dio el corazón al pensar en matarla con mis propias manos; era ella o yo, nadie más. Me dispuse a seguirla con sigilo hasta llegar al punto en que podría acorralarla, pues sabía perfectamente a donde iría a esas horas.

Bullicio de estudiantes percibía a lo lejos, mas eso no amedrentó mi intención de estrangular su siniestro cuello.

- ¡¿Adónde crees que vas?! – Le exigí, con los dientes apretados. La sostuve violentamente de la polera contra la pared, batallando con su fría mirada, mi propia mirada hecha maldad.
 - ¿A dónde crees tú…? – Rió desfachatadamente, ocupando mis facciones para burlarse de mi  desbordante ira.

 Mis dedos corrieron hacia su tráquea, pero mis manos que eran sus manos enviaron lejos mi instinto asesino con una increíblemente enérgica bofetada, haciéndome patinar, precipitándome hacia la acera lejos de ella. Miles de sombras acercarse vi al levantar mi vista. Ella era la abeja reina; ella.

- ¡¡Atrápenla!! ¡¡Es humana!! – Gritó con  furia felina, lo cual hizo que los ojos de todos cayeran en mí, convirtiéndose en pozos brillosos de odio y sed de muerte.

 Poco a poco todas esas sombras fueron acorralándome, hasta tomarme con sus frías y violentas manos para guiarme hacia donde su insana cabeza quisiera. Daniel me lanzó una fría sonrisa maniaca, mientras todos caminaban dirigidos por ella.

- ¡¡Al cementerio!! – Ordenó - Si ella quiere seguir viviendo, vivirá bajo tierra… – murmuró para mí, apretando mi mejilla con cínico cariño, riendo con ese metálico y frio tono. Su risa era el mismo arrogante bufido que el de aquel diablo peludo, el cual apareció sobre el hombro de quien me sujetaba por el brazo derecho.
- No me reproches que no te lo advertí – Dijo el gato, sin compasión alguna por mí.
- ¿Humana? ¿Y tú no eres Humana, acaso? – Clamé con desesperación por la muchedumbre que me asfixiaba. Su calor insano me asfixiaba.
- ¡Para nada, querida!¡Cómo se te ocurre semejante aberración! – Su fría mirada sembraba psicosis en mí.
- ¡¿Entonces qué eres?! – Con horror vislumbré un obscuro féretro entre sus artificiales cuerpos.
- Tu perdición…..- Su fría garra guió mi cabeza hacia atrás, derramándose en la seda espectral de mi último lecho.
   La risa fútil de mis captores fue mi Réquiem, al tiempo que sus garras atenazaban mis manos para impedir mi huida. Risas y risas que ya no eran risas, sino que burlescos y mordaces bufidos de los felinos seres que se desembarazaban de sus humanos disfraces para regalarme su única y verdadera sonrisa; siervos de la naturaleza aniquilando por fin a su más grande amenaza.

   La silenciosa conmoción tapó mi boca, impidiendo la huida de mi último grito de súplica. Aroma de húmedos claveles. El aroma de la muerte envolvía mis inútiles intentos de remover la tapa del féretro frente a mis ojos, y a través de la sólida tierra que me oprimía pude escuchar los gritos de otros en sus prematuras tumbas, a la vez que otros, cansados ya de gritar, daban desganados golpes con pies y manos, pausados y fatigados golpes, uno a uno melancólicos; insoportable agonía de ira y pavor desgarraban mi cordura.

 Y yo que tanto despreciaba los cálidos rayos de sol, ahora cuanto ansiaba ser tocada por ese mágico resplandor o ver la naturaleza a mí alrededor. Mas dentro de la más profunda e impávida oscuridad permanecería hasta mi último suspiro…..para ver el cielo azul...nunca más.

domingo, 26 de diciembre de 2010

[FIC] Esa sonrisa es un pecado.

Mi 1er fic GackuxHyde, nacido luego de leer unas palabras que Gackt dijo refiriendose a Hyde en Jihaku, la autobiografia de Gackt, espero que les guste.

PD: si le encuentran parecido a cualquier cosa q hayan visto, no es xq me haya inspirado en ello, solo me imagine este fic y luego note el parecido, pero  es algo completa% diferente, asi q lean el fic y disfruten xD DOUZO! ^^!

 
Esa Sonrisa es un pecado

I. - Consternación

  El molesto sonido del timbre interrumpió mis sueños, convirtiéndolos en una visión de mí en el que rompía a martillazos un gran reloj despertador. Quería detener ese agudo sonido, pero aún estaba demasiado dormido como para levantarme, por lo que sólo seguí golpeando y golpeando el reloj en mi “nuevo sueño”.  De repente, el timbre fue silenciado y en su lugar fuertes golpes en la puerta retumbaban a lo lejos. Uhmm... ¿Estará alguien enfadado conmigo? 
 Cuando ya no soporte más el eco de los insistentes golpes, tomé con pereza mi acolchada bata y me dirigí escaleras arriba hacia la puerta. Mientras más me acercaba, más insistentes eran los golpes, lo cual me hizo enfadar.
-¡¡OE!! ¡¡Ya basta, kono iarrrooo!! –Se me escapó algo de dialecto Kansai cuando llegué a abrir la puerta.– ¿Eh? –Una figura más baja entró rápidamente antes de que pudiera reaccionar.
- ¡Maldita sea, Gackchan! ¿¡Por qué demoraste tanto!? –Me soltó con enojo apenas entraba y se ponía a caminar de un lado a otro en el amplio recibidor. Creí reconocer su voz, pero por un momento dudé que fuera él, no sé por qué.
Llevaba un ancho chaleco negro con capucha, lentes de sol grandes, y pantalones y botas oscuras. Sus manos en los bolsillos del chaleco lo hacían ver aún más ancho, y su nerviosismo me preocupó; nunca lo había visto así de perturbado, aunque acostumbraba a hacerme berrinches, nunca lo había visto así.
-¿Hydo, qué ocurre? ¿Por qué vienes a estas horas de la madrugada?- Realmente nada bueno debía haber pasado.
- A-algo me ha ocurrido, pero no puede ser, ¡No puede ser! es imposible, es imposible… -Su voz nuevamente me causo extrañeza, pero más me preocupo lo que me había dicho, lo cual no entendí.
- ¿Qué? A ver, porque no te sientas y me cuentas con más calma todo. –Me acerqué a él para tomarlo de lo hombros y así detener sus idas y vueltas que ya me tenían mareado, pero noté algo realmente extraño. La última vez que nos habíamos reunido, vi el gran trabajo que había hecho con las pesas; sin embargo, ahora tocando sus brazos, noté que eran mucho más delgados de lo que recordaba. Mi mirada  interrogante lo petrificó.- Hydo, ¿Qué…?
- ¡No! ¡Aléjate! –Gritó estridentemente, zafándose de mí, pero con una voz que nunca había escuchado en él. Si bien Hyde tenía un amplio registro vocal, aquel tono no estaba dentro de esté, simplemente no podía ser de él.
- ¿Hyde, qué ha pasado? – Pude distinguir sus ojos tras los lentes, y vi miedo y consternación en ellos. Su corazón latía acelerado.
-…A-ayer, me quedé dormido temprano, no sé como, estaba escribiendo unas letras y no sé cómo me dormí. Y… en la madrugada…desperté sintiéndome algo extraño…n-no le di tanta importancia, pero… cuando fui al baño me vi al espejo…-Su voz nerviosa se silenció y tapando su cara con ambas manos volvió a caminar de un lado a otro.- No puede ser, no puede ser, debe ser una pesadilla, no puede ser…tengo que despertar…. -Murmuraba angustiado.
- ¿Qué fue lo que viste? … ¿Hyde?, ¡¿Hyde?! –Lo zamarreé presa de mi preocupación, lo cual hizo que su capucha cayera, dejándome ver completamente su rostro. Sus facciones eran diferentes, algo había pasado que las había suavizado y vuelto más femeninas…no entendía… Y el parecía estar en shock al ver mi expresión.
 No entendía qué le había pasado, sus ojos eran los mismos, sin embargo todas sus demás facciones se veían mas finas, mas estilizadas. En ese momento un recuerdo vago vino a mí y me alarmó. Sin siquiera consultarle, tomé el cierre de su chaleco y lo desabroché completamente; y lo que vi no supe como interpretarlo. Bajo su chaleco sólo traía una sudadera blanca en la que podía ver…algo que no le pertenecía a Hyde… pero antes de que pudiera ordenar mis pensamientos él se tapó bruscamente, escondiendo su cara avergonzado. ¿Era lo que había visto real…? ¿Eso tenía así a Hyde…? Realmente no tenía palabras para lo que había visto, pero quería saber qué era todo esto.
- ¿Q-qué te ocurrió…? –Logré articular aún shockeado.
- ¡No lo sé! ¡¡No lo sé!! Vine pensando que todo era una pesadilla y que despertaría tirado en el piso de mi departamento, ¡Pero no! ¡Estoy aquí y no se qué me paso! ¡No se porque esta pasando todo esto! ¡Debo despertar! ¡Debo despertar! ¡Debo despertar!...-Repetía esta frase una y otra vez, tapándose los oídos con sus manos y balanceándose dementemente.
Mi mente todavía no podía entender lo que había pasado… lo que había visto… no, no entendía que era todo esto, mas al verlo tan alterado instintivamente me acerque y tome sus brazos para detener todo ese ataque de angustia.
- Mírame, ¡Mírame!- le ordené, zarandeándolo nuevamente hasta que sus ojos estuvieron abiertos hacia mí fijamente. Observé su rostro, repasando en todas esas extrañas diferencias que habían en él: la forma de su cara era más ovalada y delgada, sus pómulos eran levemente más bajos, incluso su nariz parecía más respingada…sin embargo sus ojos eran los mismos… En seguida reparé en que tanto la sudadera como el pantalón le quedaban levemente grandes. Todo esto era real, mas no podía creerlo… ¿Cómo había pasado? ¿Qué estúpida magia le había hecho esto?
Sus ojos seguían fijos en mí, petrificados, pidiendo a gritos una explicación… una explicación que no tenía para él…
- Gacchan, dime algo… -Su voz sonó débil, lo cual me daba aún más rabia. – Dime que es una pesadilla…¿Qué…qué me paso?
- No lo se…-Le dije, al tiempo que soltaba sus brazos y miraba la habitación a nuestro alrededor, como si en algún lugar de ella pudiera encontrar las respuestas. –Pero… sea lo que sea no ha sido por cosas del azar… ven. -Tomé su brazo y lo dirigí a uno de mis sillones.
En seguida fui por algo de beber, un par de whiskeys, y me senté junto a él, quien aún parecía aturdido por lo que estaba ocurriendo.
- Gacchan… ¿En verdad esto es re… ¡AUCH! –Gritó luego de que le peñiscara el brazo, alejándose un poco de mí, pasando su mano con fuerza donde lo había peñiscado y mirándome con cara de resentido.
- ¿Te pareció real eso? –Le pregunté, para luego beber de mi whisky. Hyde sólo se limito a mirarme aún enojado, apretando su ceño  y boca en un gesto que me pareció gracioso. –Lo que hay que hacer ahora es averiguar quien te hizo esto y por qué.
- ¿Hacerme…esto? –Preguntó, mirándome sorprendido. En verdad Hyde era muy ingenuo la mayoría de las veces.
- ¿Acaso crees que fue sólo por mala suerte que…que estas así? –Me costaba trabajo decir lo que el había ocurrido, aún no podía creerlo, pero debía creerlo para ayudar a quien era uno de mis mejores amigos.  –No, Hyde, alguien te hizo esto, alguien quería que sufrieras con esto, así que hay que averiguar quien fue el hijo de puta que lo hizo para obligarlo a  que vuelva todo a la normalidad.
- Pero… ¿Quién podría haber sido? No tengo enemigos… que yo sepa… -  Su voz sonó asustada ante la idea de “enemigos”. Era increíble lo despreocupado que vivía Hyde, sin tomar en cuenta el peso de su fama en Japón, por ser un increíble músico y cantautor,  y el arma de doble filo que era esta.
- ¡Aghh! ¡Que se yo! ¡Puede haber sido cualquiera! – Dije, rascando mi cabeza con fuerza al no saber que responderle. – ¡Eres el único al que le podría pasar algo tan extraño!
- ¡Pero no es mi culpa!- Me soltó con tono enojado, mas al sonar su voz algo aguda, se sobresalto y prefirió callar por un momento.  Sus ojos miraban al suelo y su boca hacia de nuevo esa mueca que la apretaba algo graciosa. – Yo… yo sólo escribía en mi departamento, no le hacia mal a nadie, ni siquiera ruido hacia…
- ¿Haz vuelto a tomar de más? – Le pregunte con seriedad.
-  ¿De más….? Etto… ¡Define beber de más! – Me desafió, apuntándome con su dedo índice que se asomaba de entre la manga del chaleco que le quedaba algo grande. 
- Sí, bebiste de más…  y cuando bebes de más solo ¿Qué es lo que pasa? –Le pregunté, aún serio, pero en seguida me di cuenta que había entrado en su juego. ¡Maldito Hyde y su forma infantil de hablar!
-Ehh…etto… ¿Me pongo alegre? – dijo, alzando las cejas y con tono de querer adivinar la respuesta, lo cual me fastidio de sobremanera.
- ¡Maldita sea, Hyde! ¡¿Acaso no vez lo serio que es esto?! – Ladré con voz demasiado fuerte y enojada, suerte que mi hermana y sobrina estaban de vacaciones, por lo que no me preocupaba despertarlas a esas horas. - ¡¿Acaso no vez que puedes quedar para siempre así?!
Mi último comentario pareció asustarlo aún más que mi tono de voz, logrando que se concentrara y mirara sus pies apenado por su comportamiento. Un silencio incomodo se apodero del lugar, con Hyde aún mirando sus pies, pero esta vez con triste  semblante, la misma  tristeza que recordaba haber visto hace algún tiempo debido a los problemas que había tenido en su matrimonio, del cual ya no quedaba nada. Este último pensamiento hizo que tuviera una idea que quise compartir con él, mas sería delicado hablar de ello.
- A ver, que tal si repasamos por partes todo lo que hiciste ayer, para averiguar algo más de todo esto ¿Te parece bien? – Le pregunté, inclinándome un poco para tratar de captar su mirada. Él sólo asintió con su mirada aún baja, lo cual no me gusto para nada; no me gustaba verlo triste. – Etto… Bien, te levantaste a las 3 de la tarde y…
- Oe, ¿Qué dices? ¿A las tres? – Me miró sorprendido y ocultando su risa. Me sentí aliviado al ver que sus ojos ya no se nublaban por esa sombra de tristeza. – A la 1 me levante y… ¿Qué hice? …-Ladeo levemente su cabeza al tratar de recordar.
-Pero ¿cómo no te acuerdas? – Me partí de la risa ante su falta de memoria, mientras que él se rascaba su cabeza, aún tratando de recordar.
- Ya me acuerdo, deja de reírte. – Y me lanzó un peón del juego de ajedrez que estaba en la mesa de centro para que me dejara de reír. – Ah…recuerdo que tenía libre el día, ya terminamos los ensayos para el Halloween party, así que me levante y tome una corona y me serví una porción de gohan que Tetsu preparo el otro día; ehmm...vi tele, ehmm…¡Ah! Ju-ken fue a buscar su bajo, conversamos un poco y jugamos cartas, bebimos, uhm, me acorde que tengo que comprar más corona…
- ¡Oe! ¡No te desvíes del tema! – Le reclamé, conteniendo la risa que me había dado su comentario.
- Después…después llamo Megumi, me pidió que fuera a su casa, quería hablar… - Tal como sospechaba. Esto me puso tenso, puesto que conocía muy bien como habían terminado todas esas llamadas.- y… llame a Kaz para que me llevara, no quería ir sólo…
- ¿Y de qué quería hablar? – Mi voz sonó seria. No me gustaba para nada esa víbora.
- De lo mismo de siempre… quería que le dijera a la prensa que no nos habíamos separado, que vivíamos juntos - Hablaba con voz desanimada y mirando sus manos que jugaban lánguidamente con una de sus mangas - y… luego, como no cedía a nada de lo que me pedía, me pidió que volviéramos, que era por el bien de nuestro hijo…
Esto me puso aún mas tenso, pero no quería decir lo que pensaba, no sabía si afectaría a Hyde, pues a pesar del tiempo que había pasado, él seguía herido con todo el tema. Mas mi rabia hacía que apretara mis dientes, hasta que no la aguanté más.
- ¡Odio que ocupe a Hyo de esa forma! ¡Es repugnante! – Me levante en busca de más whisky, esperando que en el camino aminorara mi rabia. El pequeño Hyosuke no se merecía aquella horrible madre. – Espero que no hayas  cedido a sus locuras. – Le acerqué su vaso, para que se acabara la mitad de una sola vez.
- No, pero volvió a amenazar con llevárselo, con quitarme las horas de visitas y… con no dejar que fuera a su cumpleaños… -  Trató de no darle importancia a lo que decía, jugando con los hielos de su vaso, mas sus ojos decían cuanto le dolía todas esas amenazas.
- ¡Es una maldita! Tú haz sido un buen padre, ¿¡Cómo puede amenazar con eso!? – Dije sin pensar, pues esto ya colmaba toda mi paciencia. – No debes hacerle caso, no tiene nada en lo que respaldarse para hacer eso.
- Lo sé, quería irme de ahí, pero amenazó con decirle a Hyo al volver de la escuela, que había ido a pegarle mientras él no estaba en casa… - Su mano apretó fuertemente el vaso por unos instantes, y su mirada se ensombreció aún más.- Así que me quede para verlo y asegurarme que no le dijera nada… ¡Está grande! – Dijo lo ultimo con felicidad, la cual ilumino sus facciones. – Le ha ido bien en la escuela.
- Me alegro por el… es muy buen estudiante – Hacia ya tiempo que no iba a pasar tiempo con mi ahijado, debía considerar ir con Hyde luego de que todo esto se arreglara. - ¿Y luego que paso?
-¿Eh? – Me miro extrañado, levantando sus cejas interrogantemente. – ¡Ah! Después fui al departamento y me quedé conversando con Kaz…tomamos vino y nos pusimos a molestar a Ju-ken por celular, fue muy chistoso, hubieras estado – Me causo gracia todo eso, pero aún así preferí no demostrarlo, pues noté su risa nerviosa e intento de ocultar lo mucho que le dolía estar lejos de Hyo. – Nos pusimos a jugar a “Adivina que estoy haciendo” ¡Y Ju-ken decía cada cosa estúpida!
- ¿Y luego? – Pregunté sin darle tiempo para que se desviara del tema, desvaneciendo su intento de ocultar su tristeza.
- Luego Kaz se fue, y me puse a escribir unas letras que había pensado hace días y… empecé a marearme, a sentirme raro – Ladeó nuevamente la cabeza,  mostrando extrañeza en sus ojos  al recordar lo ocurrido. – No recuerdo…no recuerdo como llegue a mi pieza, solo recuerdo que veía todo doble, borroso y aún eran las 11pm, no había bebido para nada lo suficiente como para sentirme así…. Luego recuerdo despertar boca abajo en mi cama y… ahí fue cuando fui al baño...y-y me di cuenta de todo…- Al terminar su relato, me percaté que su voz era más grave esta vez, sonando más como él.
Durante todo ese tiempo tuve la sospecha de lo que había ocurrido, no sabía como, pero aquella idea había rondado mi cabeza desde el momento en que comprendí lo que le había ocurrido. Incluso para mi sonó irreal en un principio, mas tenía la fuerte sospecha que sólo me faltaba confirmar con sus palabras, lo cual había hecho.
- Hydo, ¿Puedes imaginar ahora quién causo todo esto? – Podría parecer obvio para mí, pero sabía que Hyde no querría admitirlo.
- Eh…no, ¿cómo me podría ima…
- ¡Por favor, Hyde! ¡Deja de ignorar todo y admite que fue Megumi! – No pude evitarlo, ¡Todo apuntaba que fuera ella! Sin siquiera saber lo que había ocurrido ese día, podía apostar que ella era la causante de todo este caos.
Me miró fijamente sin decir una palabra, lo cual alimento aún más mi rabia. ¿Cómo podía seguir ignorando todo el mal que trataba de hacerle?
- Pero…no tienes pruebas para afirmar eso – Trató de discutir, mas su voz no fue lo suficientemente firme para debatirme.
- Hyde, por una vez en tu vida ¡¡Deja de encubrir toda la mierda de esa víbora!! ¡¡Deja de ser tan estúpido y actúa de una buena vez contra ella!! – No recordaba haberme puesto de pie, sin embargo ahí estaba, gritándole a Hyde todo lo que muchas veces callé.
- ¡No tienes pruebas! ¡¡No puedes acusar a alguien así!! – También se había levantado y me gritaba, pero su voz era aguda, no chillona, tal vez dos tonos más arriba de lo que acostumbraba a escuchar.
- ¡¡Sabes perfectamente que tengo suficientes pruebas para mandarla a la cárcel por difamación y fraude!! Y si algún juez cree toda esta locura que te ha ocurrido,  le sumaria unos años más por esto!!  - Nunca nos habíamos gritado tanto, por lo que preferí decirle todo de una vez. – Por favor, Hyde, sabes muy bien que si ella quiere volver contigo es para quitarte tu fama y dinero, lo que alguna vez compartieron ya ha muerto…
- ¡¡Pero aún así, todo eso no cambia nada de lo que me ha ocurrido!! – Grito con fuerza, ya sin preocuparse por el tono de su voz, mas un tono de tristeza logro escapársele, alarmándome que pronto no querría seguir esa discusión y lo más probable era que se fuera enojado pateando mi puerta. – No cambia nada… ni siquiera el hecho de que estoy convertido en…un…
- ¡Eres increíble! ¡Solamente a ti te pasan  estas cosas!! – Me adelanté, antes de que dijera lo que a mi parecer lo deprimiría más. - ¿Es que acaso tengo que andar atrás de ti cuidándote siempre?
- Sí lo se, gracias por recordarme que soy una mota andante de mala suerte. –Respondió enojado aún, pero no como recién, pues mi comentario lo había deprimido más de lo que pensaba.
En silencio nos miramos seriamente, el uno enojado con el otro, miradas endurecidas por el enfado, tratando como sea de ganar la estúpida apuesta de quien duraba más tiempo enfadado, sin embargo recordé todo lo que le había dicho y le tomé el peso a mis palabras, lo cual hizo que aflojara mi mirada, demostrándole que ya no quería mas guerra.  Sus ojos también se suavizaron, para enseguida quedar cabizbajo, enojado un poco aún, pero reconociendo con su mirada baja y entristecida la verdad que no había querido afrontar por mucho tiempo.
-¿Una mota andante de mala suerte? – Pregunté, para romper el hielo que se había creado con nuestra discusión.
- Sí, una mota grande y pomposa que donde caiga deja algo de su mala suerte. – Respondió con voz sin animo, pero con algo más de brillo en sus facciones.
-Entonces, ¿La mota pomposa ha aterrizado en mi casa? – Le seguí el juego.
- Ajá – Asintió con su cabeza al mismo tiempo.
-Ahh…¡Y justo cuando por fin he logrado dormir, llega a despertarme! - Dije con algo de enojo y sueño, aunque no creía volver a dormir esa noche.
-Vine porque…. Confió en ti y creí que podrías ayudarme… no sabía a quien más acudir…- Dijo, luego de un silencio notoriamente dolido por mi comentario, con voz desanimada y su mirada lejos de mí.
  Al ver lo triste que lo había dejado mi comentario, me acerqué, realmente no se por qué o para qué, sin embargo esto hizo que Hyde se sobresaltara y me mirara asustado. ¿Tendría miedo de que lo echara de mi casa o algo por el estilo? Reí al pensar esto y al darme cuenta que mi amigo no había cambiado para nada desde que lo conocía, hace ya casi 8 años.
- Claro que te ayudare, tonto – Le dije al acercarme a él y revolver su rubio pelo con fuerza, lo cual, como sabía, lo disgustó e hizo que retirara de un manotazo mi mano de su pelo. – Pero ahora deberías ir a dormir, es muy tarde, es mejor que descanses para luego ver un plan para devolverte tu cuerpo.
- ¿Debería? ¿Y que hay de ti? ¿Te quedaras vagando por la casa? –Su voz volvió a sonar algo aguda, haciéndolo enojar pero sin lograr distraerlo de sus preguntas.
- Nah, no tengo sueño…
-Gacchan, tienes que dormir – Su voz fue firme, lo cual me enojó un poco.
- Ya no tengo sueño, Gracias a Ti – recalqué el “gracias a ti”, logrando que Hyde hiciera una cara chistosa de enojo. – y además sólo faltan 2 horas para que me levante, empezaré temprano los ensayos…
´- No, Gacchan, tienes que dormir, es por tu salud, y dos horas son dos horas cuando son para dormir, así que ahora te darás media vuelta – Me giró, realmente no se cómo, pero logró que mirara el camino hacia mi pieza. – y te iras a dormir para despertar como nuevo mañana, ensayes todo lo que tengas que ensayar y luego me ayudes con esto. – Me empujó hacia mi habitación, pero esta vez fui yo quien se movió por voluntad propia, ya que el no habría logrado arrastrarme.
- Hai,hai~ pero más te vale  que tu también duermas y no te pongas a comer o beber a mitad de la noche. – De la madrugada, debería haber dicho.
- ¡Hai~! Iré a dormir a la habitación de huéspedes, mi antigua pieza de huéspedes. -Dijo con un dejo de desanimo al principio,  mientras abría la puerta de mi habitación y me empujaba en ella. – ¡Oyasumi! –Se despidió con una sonrisa, la cual sabía que no era del todo sincera.
- Oyasumi, baka… - Le dije con pereza, a lo cual el respondió sacando la lengua y cerrando la puerta.

Sin importar como me acomodara, no podía conciliar el sueño; todo aquello no tenia ni pies ni cabeza, ni siquiera sabía como ya lo había tomado como  parte de lo cotidiano, pero si no lo hacía no podría ser capaz de buscar una solución y debía encontrar una solución, ya que Hyde no se merecía perder ser padre ni perder todo lo que había logrado como músico por los caprichos de una mujer trepadora y despechada. El recuerdo de las palabras que dije ya hace mucho tiempo revoloteó en mi mente, deseando nunca haberlas liberado. Traté de idear un plan para la mañana siguiente, con el propósito de solucionar este lío lo antes posible para minimizar el daño que le causaría a Hyde, mas el cansancio volvió a atraparme, logrando que cerrara mis ojos por unos segundos, los cuales sin darme cuenta se hicieron eternos.  



Aprendiendo a presentarse :3

 -Cómo te llamás?: Francisca desu^^!
-Cómo te dicen?: Fururu-chan, fran, frankie, katrina de valois(mi nick de escritora :P) pero NUNCA pancha ò_ó!
-De qué signo sos?: Sagitario
-De qué equipo?: equipo??....etto.... EUPHORIA TEAM!!! cuenta?


-A qué colegio vas?: IBA al colegio Aconcagua.
-Insulto que siempre tenés en la punta de la lengua: x la csm!! :O!XD!
-Caradura?: ah? ._. nuse, tendre q preguntar.
-Celoso?: No se, tal vez un poco -w-
-Comprensivo?:  yo creo q si ._.
-Ordenado?: para nada!! xD!eso si yo tengo mi orden en mi desorden xD!
-Simpatico: si son simpaticos conmigo, see, xD!
-Sensible: mmm.....ultima% algo, creo....
-Buena onda?: pero pss osbvio!! XD!
-Callado: cuando no estoy con mis amig@s si, pero con ells para nada xD!!
-Divertido: see, xD!  eso creo yop XD!


TOCA HABLAR DE TUS GUSTOS
-Coleccionás algo?: mmmm....  fotos en el pc cuentan? tengo miles xD!
-Cuál es tu posición para dormir?: no se, me muevo muxo cuando duermo xD
-Golosina?: amo lo dulce *w* en especial el Chocolate !!! * ¬ *!
-Música?:  J-Rock rules!!!! :D! rock , pero mas el J-music (o see, tengo un kokoro nippon (L) )
-Qué es lo primero que le mirás al sexo opuesto?: los ojos y labios ?~~
-Te gustan mas morochos o rubios?: o.O? ... nu se...
-Te gustan petisos o mas altos que ti? :  mmm....general% me gustan altos, pero Hyde es Hyde (L), lo amo como sea  ^///^




TOCA HABLAR DE LO QUE SABES HACER
-Sabés nadar: no D':! nado a lo perritooo *^*
-Sabés patinar?: seeeeee!!! cuando chica no habia quien me quitara ls panites
-Sabés cocinar?: ehh...algo.... *~*
-Sabés hacer globos con el chicle?: seeee! xD
-Sabés hacer la vertical?: no D: no tengo muxa fuerza en ls brazos
-Sabés hacer el nudo de una corbata?: si tengo suerte, si xD! me ha salido como 2 veces en mi vida xD!
-Sabés comer chicle y chiflar al mismo tiempo?: O.O.... noo, y si me lo trago?? O_O!


TOCA SOBRE TUS SENTIMIENTOS
-Te considerás romántico?: o.o.....>.< no...~~ me cuesta hablar del tema...
-Alguna vez te gustó un compañera de curso?: Si o_o
-Alguna vez te gustó algun pariente?: No
-Es difícil enamorarte?: etto.... seee u.u... pero es para mejor , o no? ._.
-Estás en pareja?: No ._.
-Sabe acerca de tus sentimientos?: Eh.... creo q no....100pre me doy cuenta de too despes, pa q mas atrasad xD!
-Siente lo mismo por ti?: ....... ._..... quien?? Gacktchiin?' q va a saber el *^*....
-Cuál es su nombre?: .___. wtf!?


CONTA SOBRE TUS PENSAMIENTOS
-Qué pensás sobre los homosexuales/lesbianas?: los apoyo en todo :D!
-Qué pensás sobre el casamiento?: Ni en pro ni en contra ._.
-Volverías con algún amor pasado?: mmm... NO xD! q drastica xD! no, creo q no.
-Qué pensas acerca de las personas que hacen brujería?: .__. q me enseñen! naa, si es brujeria blanca sta bn
-Pensás que la familia es importante?:  see, aunq para mi mis amigos tambn son mi familia ^^
-Extrañas a alguien?: extrañar??...... awh!! a VAMPS!!! T^T!!
-Te arrepentís de algo: De muchas cosas òwó
-Pensás que soñar esta bueno?: seeee!! si te esfuerzas puedes lograr lo q sea!! OwO!
-Crees en los fantasmas: Si D;


SOS DE LAS PERSONAS…?
- que se enojan por todo?: no, pero cuando ando de mal humor en vdd ando de mal humor
- que cuando se enojan rompen todo?: O_O etto... romper no se, tirar todo see D:!
- que cuando tienen mal humor mandan todo al carajo?: mas o menos, si owo
- que no perdonan?: No D: 100pre hay na 2da oportunidad.
- que se asustan por cualquier cosa?: no, pero cuando ando espirituada see ._.
- que se enamoran facilmente?: ....mmmm.... no, x lo menos no de gente cercana n.n"!
- que estan en pareja mucho tiempo?:  no D:
- que dicen “no” y despues ” si”?: depende.
- que creen que el amor es para unos pocos?: no se >w<
- que comen todo el tiempo a toda hora?: Si O_O....
- que duermen mas de 9 horas diarias?:  ._. nooo, para nada....
- que cuando salen se toman todo?: o.o noo, tomo poco.
- que llegan a la casa muy descompuestos?: No owo
- que cambian de celular a cada rato?: No owo
- que se compran ropa todos los fines de semana?: No ;^;
- que no hacen nada durante la tarde?: no, pega al pc xD! escribiendo xD!
- que les gusta cocinar?: D: me gustaria q me gustar xD pero no...u.u... me da lata.
- que no salen cuando no encuentran que ponerse?: Eh?? noo, soy fashionera XD!
- que les importa un bledo lo que piense la gente?: mmmm... la gente q no me conoce seee, mis amigos no D:
- que cuando se sacan una nota baja lloran?: No, me enojo, pero no lloro
- que se pelearian con un amigo/a por un chico/a ?: No! q estupido O.o
- que son por demas de distraídas?: Etto... depende owo
- que se creen el centro del mundo?: no , q shit D:!
- que les gusta hacer lio?: o.o nooo...
- que les gusta llamar la atencíon?: no, mientras menos llame la atencion, mejor
- que cuando se emocionan con una cancion la escuchan mas de 10 veces?: pero osbvio!! xD
- que ven mucha T.V? ....mmmm antes see, ahora no xD, pega al youtube xD!
- que se enganchan con la primera novela que encuentran?: no, veo solo doramas xP!
- que le gritan al televisor cuando se corta la transmision?: hahahah!! me ha pasado, pero mas al pc cuando no se ve o escuxa lo q quiero xD!
- que gritan un gol re fuerte que hacen asustar hasta a los vecinos?: heh?? o.o nooo... cantar fuerte see xD!
- que tienen muchas mascotas?: antes see, ahora 3 nu mas *^*
- que estan todo el día pensando en ella /el?: ._. no.....
- que se agregan hasta el hermano, la mamá, el papá de su enamorada? que que?? O_O
- que piensan que hacer esto es gastar tiempo al moño?: haha! es q no sabia como presentarme en el blog pss , asi q a hacer lo q se debe hacer nu mas xD


SITUACIONES QUE PUEDE QUE ALGUNA VEZ HAYAS VIVIDO…
¿Alguna vez rompiste un vidrio?:  si, pobres vasos :'D
¿Alguna vez corriste una maratón?: no o.o me muero O_O!
¿Alguna vez comiste comida china?: Si , cuando chica me hizo vomitar hahaha xD! ahora me gusta.
¿Alguna vez viajaste al exterior?: *O* nooo *^*!! mi querer ir a japon T^T!
¿Alguna vez mataste un animal?: insectos see (malditos zancudos!! ¬¬) pero animal nooo O.o
¿Alguna vez golpeaste a alguien?: si, (muajaja) pero por buenas razones xP!